Zapatas famosos de todos los tiempos

El Centro Comercial Gran Vía de Hortaleza, presenta hasta el 13 de febrero, la primera gran exposición sobre la historia del calzado, con más de 122 piezas que componen un recorrido por la historia del calzado desde el inicio de los tiempos.

La exposición nos ofrece un recorrido curioso y original sobre la historia del calzado, dando a conocer su evolución con las características de cada época, así desde la más profunda antigüedad, el calzado no solamente protegía los pies, sino que marcaba un estatus social. Por ejemplo, en el antiguo Egipto, sólo el faraón y los dignatarios podían llevar “zapatos”.

Ya en la edad media, parece ser que los zapatos que estaban de moda eran del estilo de los que usaba el Duque de Anjou: las “polainas”, que otorgaban una postura cortés y estilizada. Durante el Renacimiento, en cambio, se pusieron de moda los zapatos de punta cuadrada conocidos como de “morro de vaca” o “pata de oso” que popularizó en el siglo XV Carlos VIII de Francia, quien usaba este tipo de calzado para disimular la deformidad de sus pies. En el siglo XVII, Luis XIV de Francia, impone como “moda” el zapato de tacón, que otorga una imagen más refinada, a la vez que disimula la corta estatura del monarca galo.

zapatas

En el siglo XIX, con los vientos de la revolución francesa, el tacón cedió paso a los zapatos planos en los varones y a los escarpines estrechos en las damas, quienes empezaron a pisar fuerte con su incorporación a la esfera pública durante el siglo pasado, provocando un cambio en las modas del vestir femeninas durante el siglo XX, llegando a su punto álgido en los años 50 con el tacón de aguja, símbolo de alta carga sexual y posteriormente en los años 60 con el movimiento hippie, que es cuando aparecen mocasines, altas plataformas, zuecos, etc.

Pero hay más tipos de calzado, en los que se aprecia una evolución no sólo ligada a la moda, si no al afán de superación del hombre, como refleja el calzado deportivo. Los deportes se popularizaron durante los siglos XIX y XX, comenzando a idearse distintos modelos de calzado, siendo la zapatilla de tela blanca con suela de goma el tronco del que partirá una amplia tipología, hasta llegar a las zapatillas tecnológicas de hoy.

El calzado también es un reflejo de cada cultura y de cada clima. La evolución propia de cada pueblo, cada país, han influido enormemente en el calzado, configurando un zapato que se identifica con sus tradiciones sociales y culturales. Así, en España, tenemos los zuecos de madera típicos de Asturias, para andar sobre el terreno húmedo o las abarcas campesinas, construidas en esparto, para caminar sobre las estepas castellanas. Esta curiosísima y original exposición expuesta gracias a la Fundación del Museo del Calzado de Elda (Alicante), está diseñada para toda la familia.

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