Tarde entrañable en el taller de Amalia Ramírez acompañados por la cerveza Alhambra

Amalia

Hace menos de dos semanas estuvimos presentes en el taller de Amalia Ramírez para comprobar in situ el proceso de fabricación de una guitarra, desde la elección de la madera hasta el acabado final.

Para acompañar esa tarde tan entrañable pasada con Amalia Ramírez y sus sobrinos, tuvimos la suerte de poder degustar la cerveza Alhambra, para escuchar las diversas historias que tuvimos la suerte de compartir sobre la historia de la familia Ramírez, desde sus inicios hasta como hoy en día Cristina Ramírez y José Enrique Ramírez continúan con el oficio que en 1882 empezó José Ramírez I.

El taller en si guarda algo mágico, ya que, aún en estos días donde la tecnología y el proceso de fabricación de cualquier artículo pasa por grandes fábricas, el estar en un lugar donde se lleva a cabo el proceso de construcción de una guitarra de una manera totalmente artesanal y donde el olor a madera llena todos los rincones, hay que realmente vivirlo para poder expresar toda la magnitud que representa.

Para presentarnos como construyen guitarras de igual forma que lo hizo José Ramírez en el año 1882, Amalia Ramírez se prestó a contarnos un poco los entresijos que tiene un proceso tan laborioso y artesanal, y la historia de la dinastía de los Ramírez.

Guitarra Ramírez

Una belleza de guitarra

El fundador fue José Ramírez de Galarreta y Planet, el cual enseñó este oficio a su hermano menor Manuel Ramírez, que fue un guitarrero muy conocido, así como a su hijo, José Ramírez II. Este mismo se fue a América a tocar la guitarra para dos años, pero que al final se convirtieron en veinte, a los cuales volvió cuando murió su padre y continuar con el oficio que le había enseñado.

José Ramírez II de la mano de Manuel Ramírez, fueron los que le dieron la fama a las guitarras Ramírez mundialmente, y que luego traspasaron su conocimiento hasta llegar a la quinta generación que la constituyen Cristina Ramírez y José Enrique Ramírez, sobrinos de Amalia Ramírez.

Amalia Cristina y José

La dinastía Ramírez con la quinta generación a la derecha con Cristina y José Enrique Ramírez

En el aspecto de la construcción de una guitarra, Amalia Ramírez comenta, “la guitarra tiene alma, no es lo mismo una guitarra que está completamente hecha con máquinas, que cuando tú mismo le estás midiendo cada detalle, para nosotros es muy importante. Y desde luego, en el sonido se nota“. La sensación que tienen cuando construyen una guitarra en todo el proceso que conlleva es como bien dice Amalia en estas líneas, “que nos gusta y que estamos en este oficio, que es como una isla en un mundo mecanizado y sobrevivir a él es uno de nuestros logros“.

Para terminar un poco con la manufactura de una guitarra Ramírez, Amalia recuerda que, “cada guitarrero tiene sus propias plantillas, sus diseños y sus porqués, y todo esto repercute en el sonido final de la guitarra“. Un punto clave del éxito que ha posibilitado la dinastía de los Ramírez es, “un guitarrista con el oído ya muy hecho, sabe distinguir el sonido propio de nuestras guitarras”.

Amalia comenta como la tapa es uno de los elementos más importantes de una guitarra y que es de donde más salen las características sonoras. Se hace normalmente de la madera del abeto, aunque también se ha usado el cedro rojo, que tiene unas cualidades sonoras muy características. Mientras el abeto le da un sonido más dulce y brillante, el cedro rojo es más oscuro y le da otra cosa. El cedro saca el sonido más rápidamente, el abeto necesita más tiempo tocando la guitarra para que vaya sacando todo su sonido.

Alhambra

La cerveza Alhambra no podía falta a la cita

Mientras saboreábamos en el paladar la cerveza Alhambra para terminar la tarde en su taller, nos mencionó algunos de los músicos famosos que han adquirido alguna de sus guitarras, y entre los que se pueden hallar a Eric Clapton o los mismísimos Beatles, donde George Harrison y Paul McCartney poseían una. También Mark Knopfler, SuperTramp, The Eagles, The Shadows o el mismo Carlos Santana. En el mundo del flamenco se puede encontrar a Morente, Serranito, Manolo Sanlucar y Paco de Lucía que posee dos.

Como lo dicho al principio, una tarde entrañable la que pudimos pasar en el taller de Amalia Ramírez con sus dos sobrinos, Cristina Ramírez y José Enrique Ramírez, que nos mostraron incluso algunas de las guitarras que podréis ver en las imágenes, e incluso la réplica exacta de la que compró exclusivamente George Harrison. Acompañados en todo momento por la exquisita cerveza Alhambra que pudimos degustar para recordar el sabor de lo añejo y lo bello de lo artesano, una mezcla muy importante a tomar en cuenta en los tiempos que nos ha tocado vivir, en un mundo tan mecanizado como la propia Amalia nos recuerda.

Más información – Feria Gastronómica y de Artesanía de la ONG Mensajeros de la Paz

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