Recorrer Madrid en 48 horas

La primera toma de contacto más usual con la ciudad se realiza en la Puerta del Sol, una de las plazas más famosas y concurridas de Madrid. Una vez allí es posible pasear por las calles comerciales cercanas y recorrer la famosa Gran Vía madrileña.

Luego de colocarnos sobre el “kilómetro cero” y tomar algunas fotos de la mítica estatua del Oso y el Madroño, uno de los íconos más representativos de la capital, es conveniente tomar la Calle Arenal a través de la cual se llega hasta el Teatro Real, conocido también como la Ópera.

Enfrente del teatro se encuentra la Plaza de Oriente mientras que detrás, se erige el majestuoso Palacio Real, el cual se puede recorrer realizando una visita guiada. A posteriori de la visita palaciega es posible ingresar a conocer la Catedral de la Almudena -el edificio religioso más importante de Madrid– que está situado junto al palacio.

La Plaza Mayor, ofrece el marco ideal para ir de tapeo o comerse uno de los típicos bocadillos de calamares. Tomando la Calle de Ferraz se llega hasta el Templo de Debod, un valioso regalo de Egipto que posee más de 2.200 años de antigüedad.

La Fuente de Cibeles, es otro de los símbolos más representativos y queridos de Madrid. Recorriendo el Paseo del Prado nos encontramos con el edificio de la Bolsa de Madrid a la izquierda y con el famoso Monumento a los Caídos por España en la Plaza de la Lealtad.

La dotación de hoteles en Madrid es muy amplia, así que no tendrás inconvenientes para encontrar alojamientos que se adapten a tus gustos y preferencias.

¿A qué esperas para programar tu viaje?.

Foto vía:flickr

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