Manuscritos orientales en el Museo Lázaro Galdiano

El Museo Lázaro Galdiano ha organizado una exposición sobre el conjunto de manuscritos orientales que se encuentran entre sus fondos bibliotecarios. Manuscritos que José Lázaro compró, conservó y más tarde legó al Estado Español, antes de fallecer en 1947.

Además de por su belleza, el interés por estos ejemplares reside en su rareza y contenido es notable, gracias a su lírica son capaces de transmitir emociones y excitar la imaginación. Así que por un lado se quiere mostrar esa armonía que plasman calígrafos, pintores y encuadernadores, junto con el arte de la caligrafía y los diferentes estilos que se han ido usando a lo largo de los siglos.

La exposición la componen diecinueve obras, algunas de las cuales se hallan en hojas sueltas, aunque formaron parte de un manuscrito, por ello el número real de piezas puede decirse que aumenta a veintitrés: siete manuscritos y dieciséis hojas sueltas que proceden de códices o álbumes. Todas ellas se agrupan en dos apartados: pintura y caligrafía. Dentro del primer grupo destacan un manuscrito armenio con los cuatro Evangelios y otro hebreo con fragmentos del Comentario a los libros de la Biblia de Rashi. Aunque las obras más notables, dentro de la colección de hojas sueltas son: una hoja que formaba parte de la copia del Shah Namah de Firdusi; dos hojas de la segunda versión del Akbar Namah de Abu – l azl; y otras dos del Nafahat al – Uns de Jami.

En el apartado de la caligrafía, destaca una hoja del Bustan de Saadi del siglo XVI; dos del prefacio del Diwan de Fuzuli; y otra igual pero escrita en nastaliq. Otros tres manuscritos de la colección: un Corán en escritura nasjí oriental y otro Corán de estilo de Cachemira. La sección termina con una copia en persa del Hadiqat al – Haqiqat de Hakim Sanai, fechada en 1894.

Fundación Lázaro Galdiano

Hasta el 28 de marzo

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