Madrid Abierto 2010

Madrid Abierto es una de las citas multidisciplinares más importantes del país, donde confluyen arte sonoro, audiovisual e intervenciones bizarras sobre la dinámica del paisaje urbano. En este caso, el festival celebra su sexta edición concentrando las apuestas de 2009 y 2010 en una sola y tiene como baza principal la búsqueda artística de la colaboración ciudadana. Esto es: cómo la cooperación y la colaboración pueden servir como motor de cambio en las ciudades. Y como ejemplo, la ciudad de Madrid. Y así es que tanto proyectos fotográficos en el extrarradio de la capital española, el escapismo sonoro, la música extraída de las sienes del Power Point o el arte made in Vallecas son algunas de las muestras de las decenas de propuestas que Madrid Abierto nos trae a colación.

Entre algunas de las intervenciones más destacadas de esta edición podemos mencionar Ghostown, donde Laurence Bonvin explora las afueras de la capital y la dejadez en la que devino el parón urbanístico en cuanto a construcciones, retratando el nuevo paisaje post-crisis económica. Huert-o-bus es un invernadero viajero que pretende fomentar el cultivo particular de frutas y verduras. El vitoriano Iñaki Larrimbe pasa de los circuitos turísticos clásicos y crea una caravana de turismo alternativo al imperante, donde las tabernas centenarias, el arte urbano o la Cañada real tienen sitio en Unofficial Tourism. Time Notes es una apuesta anti-capitalista del uso del dinero y la traducción de su pérdida en años. En definitiva, un alegato rompedor con el consumismo salvaje. La arquitectura y los sistemas de vida tienen espacio en la transformación del espacio urbano visto desde videoproyecciones en las estructuras arquitectónicas de Pablo Valbuena o el cuestionamiento ético de Una casa digestiva para Lavapiés, entre otras acciones.


En el apartado audiovisual y sonoro podemos encontrarnos con propuestas tan sugestivas como atemporales, indagando en la imagen y el sonido como arte urbanista y orgánico. En lo audiovisual veremos piezas pequeñas, de corta duración pero rellenas de contenido socio-moral con la tecnología por delante. Soy un payaso ridiculiza el interior humano percibiendo reacciones en la gente de lo más variopinto. Vanessa Castro López define en un pequeño pseudo documental de vídeo-skate el Skarro, donde sus protagonistas son unos vendedores ilegales de cerveza. También podremos ver a dos hombres recitando una letra de Britney Spears en el escaparate de una tienda de motos, un hombre regalando dinero en el metro de París, una grapadora que baila, o saber qué pasa por la cabeza de un saltador de ski durante el vuelo. Son algunas de las visiones bizarras que ante nuestros ojos pasarán entre las múltiples proyecciones de esta edición. En lo sonoro destacamos: Madrid Breathing, una pieza sónica basada en el sonido de la respiración de Gloria Zein, su creadora; Diario sonoro es eso: grabaciones de campo entre el D.F. mexicano y Morelia, donde Villaseñor Ramírez cuenta los espacios íntimos y expansivos de la intimidad del autor; el collage sonoro que mezcla sonidos de imprenta con textos recitados de Pay No Attention to that Man Behind the Curtain; o Insert the Name of the City, donde la técnica y el dogma sonoro dan paso a los eslóganes y frases del Power Point.


Además, proyectos educativos, interacción del público en la transformación del paisaje urbano, intervenciones internacionales, debates con los participantes, mesas redondas, etc. En definitiva, vuelta a los orígenes de un festival multidisciplinar que es, a su vez, una exposición en forma de ciudad y un encuentro con lo urbano y lo orgánico. Fuente: notodo.com.

Más información en: www.madridabierto.com

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