Los ” Marcos comparables ” de Pablo Breva

La fisonomía de lo real nunca se corresponde con la proyección de una imagen estable sino que es algo en permanente estado de transformación; por este motivo siempre es necesario reinterpretar el espacio contemplado, desvelar significados latentes y volver a plantear lo aparentemente inmutable. Desde este punto de partida, el mito tradicional del “instante decisivo” (la capacidad que tiene el hecho fotográfico de segmentar el tiempo y estabilizar la plenitud del puro acontecimiento) se transforma en un concepto que debe ser deconstruido a partir de la propia práctica fotográfica.

Para Pablo Breva la dimensión del punto de vista de la imagen es solidaria con una focalización sobre un instante y un espacio determinados; ahora bien, ninguna de estas dos capturas funciona como la metonimia de una totalidad. Frente a los modos del reportaje documental, donde se afirma una mirada única e incuestionable, la obra fotográfica de Pablo Breva plantea otra forma de pensar el entorno acorde con los condicionantes de su complejidad. El tiempo y el espacio dejan de ser entonces ámbitos cerrados para convertirse en áreas cambiantes y significativas.

El conjunto que integra la serie Marcos comparables cuestiona la operatividad del instante significante a través de la incorporación de una fotografía dentro de otra. La configuración de un marco externo (el encuadre) sugiere el sentido del lugar, mientras que el marco interno (inscrito en el anterior) propone dimensiones evocadoras sobre aquello que ha quedado eliminado por el marco de la visión.

Este proceso de articulación a través del fotomontaje tiene una doble vertiente conceptual: por un lado, Pablo Breva crea un espacio de perspectivas plurales y propone una interrogación crítica sobre la pasividad de la percepción. Este espacio combinatorio no viene reglado, por tanto, por una integración plenamente coherente e ilusoria, sino que una imagen se superpone a la otra como un telón de teatro. Y sin embargo, hay una extraña contigüidad entre ambos marcos que, si bien procede en parte de la experimentación compositiva, revela inmediatamente su profundo carácter semántico.

Aquí entra en acción la segunda vertiente conceptual que Pablo Breva aplica al fotomontaje: la yuxtaposición transforma el significado inherente a cada registro visual individual. Ya sea a través de dialécticas de carácter binario (lo viejo y lo nuevo, el espacio rural y el espacio urbano, el pasado y el presente) o de más complejos diálogos de reactivación semántica, las fotografías de Pablo Breva reflexionan sobre la percepción como un proceso jerárquico de interpretación que siempre puede ser modulado.

Lejos de constituirse como una simple opción estética, el fotomontaje que elabora Pablo Breva revela una alta complejidad semántica y una elaborada sintaxis; ahora bien, esta arquitectura visual es laberíntica y enigmática pero siempre transitable, y esto es debido a que la voz de Pablo Breva no se pierde en el complejo engranaje que pone a punto sino que domina con cautela todos los secretos de su funcionamiento.

Real Sociedad Fotográfica. Sala de exposiciones

C/ Tres peces, 2

Entrada gratuita

Hasta el 8 de marzo

Horarios: de lunes a viernes de 18.30 a 21.30 hrs

Te puede interesar

Escribe un comentario