En Concierto: Mendetz

Tras el éxito y la fatiga que les supuso su debut, Mendetz se sentían felices. Después de una gira por México, se encerraron en su estudio para trabajar con calma y tiempo en un nuevo trabajo. Dicen en tono jocoso que se volvieron ‘insensibles e irracionales’. Tras una larga temporada, salieron de su refugio bien orgullosos, con “ Souvenir ” bajo el brazo. Un nuevo disco que es el reflejo del más inmediato futuro: los arrolladores Mendetz circa 2009.

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Souvenir ” les radiografía investigando en su sonido hasta el fondo, probando nuevos instrumentos y exuberantes herramientas de estudio mucho más allá de sus coordenadas de antaño. Mendetz es ya,  un grupo total, arrollador, sin complejos y ‘peterpanesco’. Al igual que The Requesters, sienten una nostalgia infinita por los ochenta, y de ambos grupos, con más de una y de dos conexiones en sus parámetros de acción, podemos decir sin miedo a equivocarnos ni sonar pedantes que dan vida a la electrónica más desenfadada, valiente y hedonista del momento nacional.

Fruto del trabajo con tiempo y grabado desde el encierro de su local, “ Souvenir ” indaga hasta el fondo en las entrañas de su ADN musical. Mezclado en París por Alf (Air, Phoenix), se presenta como una autopista musical con mil destinos posibles. Se pagan peajes (pespuntes de funk en forma de guiños a Prince y Stevie Wonder; disco music de la mejor, la del Michael Jackson de “Bad” y las volteretas de Zapp & Roger), pero también se acelera como nunca. Sintes descontrolados y grooves virtuales se cruzan con bandas sonoras de 8 bits y ecos del sonido Philadelphia. Todo cobra un sentido especial al cabo de unas cuantas escuchas, cuando ya es imposible escapar de “ Souvenir ”. Los 10 temazos que lo componen son muchos más en realidad, son canciones plagadas de bifurcaciones y recovecos en las que otear desde el espejo retrovisor aquella playa de Malibú. Atardeceres en el muelle con el sudor secándose en la camiseta y siempre cerca del próximo club. A eso suenan ‘ Wolfdance ’ y la fulminante ‘ Souvenir ’. También hay recuerdos de utopías proyectadas en la juventud perdida (‘ Flashback ’), codas estratosféricas (la de ‘ Bm7 Sosterior ’) y odas al ritmo de vida mexicano (la torrencial ‘ Cholula Cream ’, construida a base de sintetizadores vintage y sustentada en una base robótica). En las letras, tan paródicas como románticas, descubrimos a extraños personajes solitarios que, si agudizamos un poco la vista, pueden convertirse en hologramas de Eddie Murphy bailando a Daft Punk, de Rocky dándose de hostias con el hard rock de Survivor o de la chica de Xanadú bailando al ritmo de Eiffel 65.

Mendetz + The Requesters

Sala Heineken. C/ Princesa

13 de octubre

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