En concierto: Extraperlo

En progresión. Permeables a cualquier variación del pop. Extraperlo, como la historia, no gatea: avanza a saltos, y así lo atestigua la manera cómo han logrado mutar un indie-pop autóctono, sin matices, por el sonido global de ” Desayuno continental “. El cuarteto de Barcelona ha asimilado la variabilidad de su pop inquieto  con la naturalidad de los que no se cansan nunca de aprender, de avanzar. Ahora caminan con paso firme absorbiendo lo bueno, desechando lo malo, y asimilando un crossover estilístico sin límites. Son, de alguna manera, el segundo Cisne Negro del undeground barcelonés. Seguramente el primero fue El Guincho, personaje en la órbita de Extraperlo, pero, sin duda, aquí tienen a un grupo que está dispuesto a llegar a más. De nuevo, Barcelona da otra banda con un ánimo y una inquietud que no ha dejado de evolucionar desde que, con apenas 19, decidieron aunar esfuerzos. Extraperlo están un punto intermedio, un espacio donde la espontaneidad y la falta de prejuicios hacen que Prefab Sprout conviva con el tropicalismo; el paraíso del pop de la época dorada de los AM, pero en plenos 80. La curiosidad de los cuatro extraperlos hace que su propuesta esté fraguada a base de sueños, de cruces imposibles que, a priori, parece que sólo podrían imaginar.

extraperlofondo

Desayuno continental “, el primer gran debut nacional del año, es un gran mosaico de ideas entrelazadas, de sonidos mediterráneos que colisionan con el pop de medios tiempos elegantes de Orange Juice, Pale Fountains o The Licac Time. De africanismos y furor juvenil, de electrónica “arreglada” y sonidos exóticos que no sólo evocan sino que te transportan a ese mundo tan poco terrenal en el que se movían  Martin Denny o Eden Ahbez. Este “ Desayuno continental ” es como la versión rematadamente contemporánea de la exótica, porque tiene una capacidad evocativa difícil de encontrar en la nueva hornada de bandas de pop globalista. El deje quedo de Borja Rosal – guitarra y voz -, el enorme, extraño, y elegante talento oculto de Cacho Salvador –guitarra, y lo que haga falta-, la versatilidad creativa de Aleix Clavera –caja de ritmos, bajo mutante; brillante proselitista del sonido-, y la pizpireta responsable de teclados con nombre de fogosa escritora de los 50, Alba Blasi, forman Extraperlo. Los cuatro se han fogueado durante años en todo tipo de de situaciones: desde proyectos paralelos como Albaialeix, Capitán, o Sefronía, a compartir experiencia y escenario con la flor y nata del underground local. De hecho, Extraperlo empezaron apoyados en los sonidos clásicos del pop independiente nacional de los 90, un época que les queda lejana por razones obvias –los cuatro tiene 23 años-, y ahora se atreven a romper ideas preconcebidas, a ser más “positivos y menos afectados”, apostando por la mezcla del sonido intertropical.  El cambio de la batería por la caja de ritmos, hacen de “ Desayuno continental ” un gran disco de pop de hoy, que coge lo mejor de ayer, y proyecta  el sonido de mañana. ¿Y cuál es el sonido de mañana? El que no tiene complejos, el que se fija en el flocklore menos acomodado –adoran Remigi Palmero-, para hacer del pop algo soberanamente inteligente y fresco. En eso anda Extraperlo, y ” Desayuno continenta l” sólo es un primer capítulo de la música arreglada más evocativa que se hace hoy en día aquí mismo.

Extraperlo

7 de noviembre

Sala Nasti

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