El Nuevo Museo Nacional del Romanticismo

El Museo Nacional del Romanticismo fue creado, bajo la denominación de Museo Romántico, por Don Benigno de la Vega-Inclán y Flaquer, II Marqués de la Vega-Inclán (1858-1942). Después de haber presentado un conjunto importante de cuadros, muebles y objetos de su propiedad en una exposición organizada por la Sociedad de Amigos del Arte, como anticipo de lo que sería el futuro museo, el Marqués realizó la donación al Estado de los mismos en 1921. Estos fondos se instalaron desde el principio en su actual sede, en el número 13 de la calle San Mateo de Madrid, en un edificio construido en 1776 bajo la dirección del arquitecto Manuel Rodríguez y que finalmente, el Estado lo adquirió en 1927.

La inauguración del Museo tuvo lugar en el año 1924 y quedó definitivamente incorporado al Estado por Decreto de 5 de febrero de 1931. El Decreto de 1 de marzo de 1962 declaró Monumento Histórico Artístico las colecciones y el edificio y, más tarde, en 1968, fue integrado en el Patronato Nacional de Museos a efectos económico-administrativos. En la actualidad, el Museo Nacional del Romanticismo. Destaca en el panorama de museos en España por tratarse de una Casa-museo, un museo de ambiente, que presenta cómo se desarrollaba la vida cotidiana de la burguesía durante el Romanticismo.

museo romanticismo

La colección del Museo, se caracteriza por su riqueza y heterogeneidad, basada en una recreación de ambientes. Actualmente cuenta con 7.780 fondos, compuestos por una gran variedad de colecciones de distintas disciplinas artísticas. En la colección de pintura pueden encontrarse obras de pintores considerados como precedentes del mundo romántico (Francisco de Goya, José Aparicio Inglada y Vicente López Portaña, entre otros). A partir del segundo tercio del siglo XIX, algunos géneros pictóricos -como el paisaje o el orientalismo– adquieren entidad propia. La pintura costumbrista se interpreta de forma diferente según se trate de la escuela madrileña o andaluza. Otros géneros representados son la pintura religiosa o la de historia, testigo de acontecimientos de la época o de episodios del pasado. En el campo del retrato destacan también los artistas más relevantes del momento, como Federico de Madrazo, Carlos Luis de Ribera o Antonio María Esquivel.

En lo relativo a la miniatura, la colección está integrada por unas doscientas setenta y cinco piezas, en su mayoría retratos. La colección de dibujos comprende piezas de gran calidad y diversas técnicas, con asuntos relativos a vistas de ciudades, escenas costumbristas y, sobre todo, retratos. La colección de estampas es una de las más importantes del Museo, con casi tres mil piezas. Entre las técnicas más empleadas destaca la litografía, que posibilitó la publicación de una gran cantidad de libros y revistas ilustradas. Formada por más de cuatro mil fondos, la colección de fotografía abarca la mayoría de los procedimientos fotográficos , desde los daguerrotipos y ambrotipos, hasta los procesos de producción en la era industrial y las técnicas fotomecánicas. También son destacables los ingenios visuales, como las fotografías estereoscópicas y la excepcional colección de diaphanoramas.

©Paola di Maglio Arteaga

©Paola di Maglio Arteaga

La colección de mobiliario se compone de alrededor de seiscientas piezas, con una cronología que abarca desde el reinado de Fernando VII hasta el de Isabel II. El mobiliario se asocia con la decoración de cada una de las estancias del Museo y refleja las tendencias de la moda del momento.

Las artes decorativas están igualmente bien representadas. La cerámica y la porcelana se encuentran presentes en sus múltiples formas y diversas procedencias. Cabe destacar, además, el excepcional conjunto de barros andaluces y murcianos de temática costumbrista. También tiene entidad propia como conjunto la colección de abanicos, que abarca todos los estilos decimonónicos, desde los pequeños ejemplos imperio, hasta los enormes pericones de finales del siglo XIX. Complementos como la joyería presentan una gran diversidad de materiales: oro, plata, acero, ebonita, lava o cabello natural.

Otras colecciones importantes en el Museo son la escultura, la indumentaria -complementos y otras prendas-, los juguetes -muñecos, juegos de mesa, autómatas, elementos de recreo, etc.-, los objetos del ajuar doméstico y personal -juegos de tocador, juegos de escribanía, juegos de fumador, etc.-, los elementos de higiene, las armas, la numismática, los objetos de devoción y religiosos, etc., que contribuyen a recrear los usos y costumbres de la época.

©Paola di Maglio Arteaga

©Paola di Maglio Arteaga

Las Joyas de la Colección son: ” San Gregorio Magno, Papa ”  de Francisco de Goya :  Pieza emblemática del Museo, ya que muestra a Goya como precursor fundamental del Romanticismo. Esta obra es característica de la estética y capacidad de captación psicológica del genio aragonés. Forma parte de la serie de los Padres de la Iglesia, en la que Goya concentra toda la atención en la majestuosa figura destacada sobre un fondo neutro, resuelta con una pincelada de gran expresividad. ” Sátira del Suicidio Romántico ” de Leonardo Alenza :  Se trata del cuadro más representativo de los excesos románticos. Además del suicida aparecen sobre la roca objetos simbólicos alusivos a la muerte y a las artes. La obra, aunque llena de ironía, refleja también la angustia del romántico ante el abismo, en una ambientación nocturna que destaca por su calidad técnica y riqueza cromática.

Sillería del Salón de Baile. La sillería perteneció al ministro Antonio María Fabié, en cuyos salones solía tener lugar una típica tertulia romántica, a la que acudían Gustavo Adolfo Bécquer, la Avellaneda y Campoamor, entre muchos otros. Esta sillería responde al ideal que debía amueblar los salones del siglo XIX ya que conjuga las formas confortables del estilo Luis XV con las más formales del estilo Luis XVI. Su tapizado de seda hace juego con la tela de las cortinas y de los paramentos. Refleja una tendencia hacia lo femenino, que conlleva un sentido de comodidad y una simplificación de los perfiles.

©Paola di Maglio Arteaga

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Piano Pleyel. Pertenece a la renombrada casa que fundó Ignacio Pleyel en 1807, que obtuvo las principales recompensas que se han concedido a la industria en todas las Exposiciones, nacionales e internacionales. Lo más singular de este instrumento musical es que fue propiedad de la reina Isabel II, que sentía pasión por la música, y cuyo escudo figura en el interior de la tapa.

” Mariano José de Larra ” de  José Gutiérrez de la Vega . Larra fue el escritor romántico por excelencia. Analizó la sociedad española de la época, desde un fuerte sentido crítico y mordaz, a través de sus escritos en prensa y su obra literaria. En este retrato, el pintor le muestra como un dandi, centrando toda la atención en el rostro de Fígaro, de mirada directa e incisiva. Su suicidio, en 1837, fue un acto plenamente romántico.

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