El lavado de cara del Asador Gerardo

El Grupo Oter inaugura  la remodelación de otro de sus establecimientos, El Asador de Gerardo, uno de los más antiguos. Gracias a la renovación que ha sufrido, la decoración ha cambiado totalmente, sobre todo el espacio para la barra, con aires más actuales que incluso se puede observar desde la calle, gracias a la gran cristalera que han colocado.

El asador se especializaba en pescados, mariscos y cocina tradicional, aunque dio un paso hacía delante para convertirse en un auténtico asador de carnes,auqnue sin perder su tradición.

una parrilla a la vista,amplia barra de picoteo y mesas de madera negra con taburetes rojo y negro conviven con toques más clásicos, como el aparador de roble de más de 100 años o el reloj de cuco que se ha vuelto el emblema del Asador. Al fondo se sitúa el comedor de un carácter recio con pinceladas color cobre, lo cual le confiere un toque alegante y confortable.

Su carta también ha dado un visible cambio, con un espacio para las carnes a la brasa, que se dividen en dos especialidades: las rojas al carbón, donde encontramos el chuletón, el solomillo o baby; y el cordero con sus platos de chuletitas, brochetas adobadas, mollejas o riñones braseados. También conserva sus clásicos como el jamón de montanera, las anchoas de Santoña, croquetas de carabineros o pescados como el pixin con salsa tártara, lubina a la sal o el rodaballo al horno.

En su bodega conviven referencias de vinos tintos con denominaciones emergentes como el Bierzo con Peique, Jumilla con Juan Gil o vinos de Madrid como el Licina.

C/ Don Ramón de la Cruz,86

 

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