El hipódromo de la Zarzuela abre de nuevo sus puertas

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Aunque durante mucho años permaneció cerrado al público, el hipódromo de la Zarzuela ha vuelto a consolidarse como centro de reunión de los amantes de la hípica en Madrid.

El 30 de marzo se inaugura la temporada 2008 con el tradicional Hándicap Opcional. A partir de ese momento, el hipódromo abrirá sus puertas al público todos los domingos por la mañana hasta el mes de noviembre (exceptuando julio y agosto) y todos los jueves por la noche desde el 19 de junio hasta el 25 de septiembre (menos en agosto) para celebrar las carreras de caballo más emocionantes.

Durante este año, los responsables del hipódromo quieren hacerle un lavado de cara, por lo que se va a llevar a cabo la restauración de las marquesinas de Torroja.

Más información: http://hipodromomadrid.com/

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Sara Sancho

Me llamo Sara Sancho y soy una apasionada de la ciudad donde nací, Madrid. Siempre que puedo intento descubrir nuevos rincones de la capital, perderme por sus calles y plazas, divertirme en sus bares y restaurantes, en definitiva, vivir a tope en la capital acudiendo a todas las citas de ocio y cultura que nos propone. ¿Mi misión en Absolut Madrid? Compartir todas mis experiencias con vosotros.

Un comentario

  1.   Nines dijo

    Con expectativas de celebrar mi cumpleaños de forma diferente, decidí hacerlo en el Hipódromo de la Zarzuela, para lo cual, reservé entradas PREFERENTES y realicé reserva en el restaurante.

    Al llegar a la entrada NORTE, por dónde se suponía teníamos las entradas, me dicen que NO, que tenemos que ir a la entrada SUR, así que nos fuimos andando hasta el otro punto de recogida de entradas, ya que las había reservado por internet.

    Al decirles que la organización dejaba que desear y que al llamar al restaurante nos dijeron que la entrada era la NORTE, me comunican que SI HE RESERVADO EN EL RESTAURANTE NO TENÍA QUE COMPRAR ENTRADAS!!!, esto fue ya el colmo, después de llamar dos veces al restaurante e insistir en que nos dieran mesa para poder ver las carreras porque tenía entradas, me dicen que no me hacen falta!!
    Pagué la novatada pero una cosa sí tengo clara, no vuelvo a ir al Hipódromo, por lo menos comprando entradas, y después de todo para convivir con el pijerío más extremo de Madrid y alrededores, en donde lo menos importante para los que estaban allí eran los caballos, eso sí, mucho polo con extensas marcas equinas para que se viera bien que estaba en ese mundillo.
    Si puedo alertar a alguien que como a mi, le gustan los caballos, le recomiendo que o no vaya al Hipódromo o si vais, reservéis por teléfono en el restaurante y luego os comáis un bocata de chorizo a la brasa en uno de los puestos que tienen dentro. Aunque tengo que decir que la cena y el servicio del restaurante fueron muy buenos.

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