Clarita, un clásico del TriBall

Clarita, es uno de los locales pioneros que se situaron en la zona de TriBall. Un espacio encantador, muy hogareño, lleno de posibilidades, donde puedes desde comer o cenar, picar algo,  merendar, tomar un café o probar algo de su carta de gins – coctails o de vinos.

Una decoración inteligente, con un look limpio pero contundente, con sillas de escuela madrileña de los años 40, lámparas clásicas de “la calle puebla” y de los años 60, además de una bancada llena de almohadones, mesas largas y otros detalles, que definen el espacio, como espejos, terciopelos o elementos de taxidermia.

La carta es de carácter cosmopolita, con platos muy sabrosos llenos de guiños a otras gastronomías, realizados con unas materias primas de primera calidad. Entre sus platos destacamos la ensalada de queso de cabra caramelizado; la founde de queso de Mahón; tartar de salmón; los ravioli de trufa; pulpo a la brasa;  el wok de noodles; la hamburguesa de ternera con trufa y pistachos; el magret de pato con compota de berenjenas, rúcula y cebollitas francesas o el tataki de atún con salteado de ajetes y espárragos.

Existe un menú diario con un precio de 11 euros, y el precio medio de una comida / cena con vino es de 30 euros, aproximadamente.

Clarita se ha convertido en uno de los clásicos del barrio, con muy buen ambiente y una relación calidad – precio – experiencia, insuperable.

C/Corredera baja de San Pablo, 19 

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