Cheese Bar, el paraiso de los amantes del queso

 

Cheese Bar es un nuevo concepto de restaurante que hará las delicias de los aficionados al queso. Poncelet es su creador, y está llamado a ser un referente en el mundo y la cultura del queso, tanto en España como en el resto del mundo.

En Cheese Bar se reúnen en un solo espacio todos los elementos que se genera alrededor de este producto, incluido los mejores quesos; una serie de platos basados en estos; una biblioteca ; y un centro de divulgación para su cultura. Su carta es una de las más variadas y más cuidadas, dispone de más de 140 variedades, procedentes de 8 países europeos y de 17 comunidades autónomas españolas. Están representados los cuatro tipos de leche que se emplea para la elaboración del queso: cabra, oveja, vaca y búfala, además de  sus numerosas mezclas. También nos ofrece otros productos lácteos como yogures, quesos frescos, requesones, mato, recuit, los cuatro tipos de leche y cuajadas.

Los quesos van cambiando periódicamente, y para facilitar la elección, se realizan una serie de tablas que van cambiando según temporada, variedad, origen … etc. Según el tipo de queso que se elija se acompañara de chutneys, confituras, mermeladas, verduras, membrillos o pan.

Los platos de su oferta gastronómica cuentan, al menos, con un tipo de queso entre sus ingredientes, por ejemplo sus fondues, raclettes o tartiflette. Aunque también hay otros platos que no llevan nada de queso. Unas propuestas que cuentan con el asesoramiento de Joaquín Felipe y Abel Valverde.

Otro de los puntos fuertes de Cheese Bar es su diseño arquitectónico, realizado por el estudio Gabriel Corchero, que mezcla sabiamente los elementos contemporáneos con otros inspirados en la naturaleza, como su jardín vertical de 30 metros cuadrados y con más de 1.000 plantas. El local, muy espacioso y luminoso, se divide en dos plantas, la inferior para la cava de vinos y quesos (esta última diseñada en forma de diamante para tener una visibilidad clara) con varias barras con sillas altas para las comidas más informales, una mesa comunal para poder compartir la experiencia con otros comensales y una zona de mesas redondas de mayor privacidad. En la parte superior es donde se encuentra la biblioteca y el centro de divulgación.

C/ José Abascal, 61

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