Biscuit

Empujas la puerta. Pestañeas. Pestañeas. Pestañeas. Algo te dice que has entrado en una tienda especial. Sonríes. Respiras. Decides por dónde empezar. Te dejas llevar hasta la nueva colección de Biscuit. Te sonríe. No pestañeas. Estás impresionada por sus vestidos y sus tops de inspiración vintage. Paseas a tus manos por los tejidos. Tus ojos se enamoran de los colores. Se te acelera el corazón. Sigues. Respiras. Llegas hasta Shyde. Sonríes. Cierras los ojos. Te preguntas cómo puede ser todo tan bonito. Te emocionas. Mueves los pies. Te conquista una marca que se llama Des Petits Hauts. Te sonrojas. Bajas la cabeza. Y cuando la levantas, descubres los vestiditos de Muka. Te ves con uno. Presientes que esta noche estarás irresistible. Mariposas en el estómago. Llegas hasta una mesa llena de tesoros. Te fascinan los collares y los cuadritos de Idön. Te vuelves loca con el resto. Te despeinas. Te suena el movil. Te da igual. Estás a los tesoros.  Tienes la boca completamente abierta. Y aprovechas para comerte una galleta casera. Opinas que está deliciosa. Deseas repetir. Pero sientes cómo otro dulce atrae tu atención. Te mueves hasta lo nuevo de Diksi. Te entran ganas de llorar. Y piensas que debería haber más tiendas de ropa en Madrid tan especiales como Biscuit.

Todas esta emociones conforman el universo de Biscuit, una tienda que en diciembre cumplió cuatro años de felicidad. Cuatro años en los que se ha cumplido el sueño de crear un lugar especial donde poder reunir las creaciones de jóvenes diseñadores, donde encontrar ese vestido, ese collar, esa pieza única. Un espacio en el que todo tiene una energía bonita. Un lugar donde todo está hecho desde el corazón y, en muchos casos, con las propias manos. La dueña de Biscuit también es diseñadora. Como parte del dúo creador de la conocida marca Muka e impulsora de otros proyectos relacionados con el diseño, llevaba años en el mundo de la moda cuando abrió una de las boutiques consideradas ya de referencia en el circuito del shopping de Madrid.

Biscuit está en el barrio de Malasaña porque es un lugar donde se respira libertad, donde convive y se mezcla en armonía la gente más interesante de Madrid. Un barrio donde el arte, y el diseño se respiran en la calle, en las casas, en los locales, en sus tiendas. Encontrar jóvenes talentos es la pasión de Biscuit. Desde el principio la idea fue crear un espacio donde los diseñadores pudiesen exponer sus creaciones, donde los que empiezan encontrasen ayuda y respaldo.

París, Londres, Copenhague, Japón, España … algunas de las marcas que puedes encontrar en Biscuit provienen de los viajes de su dueña por todo el mundo. En cada nueva escapada continúa la ilusión de encontrar esa firma dulce, romántica y especial para las clientas de la boutique, las verdaderas protagonistas de Biscuit. Poco a poco se ha conseguido crear ese espacio único: actualmente colaboran con 30 jóvenes diseñadores de ropa, complementos y cosas especiales. Y sus puertas siguen abiertas a proyectos interesantes.

Durante esos cuatro años también han consegido el reconocimiento no sólo de los clientes sino de los medios especializados. Frente a un mundo en el que la moda es cada vez más uniforme, Biscuit se presenta como un espacio con encanto donde encontrar piezas únicas creadas desde el respeto al medio ambiente.

Biscuit

C/ Divino Pastor, 15

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Patricia Soriano

Estudios en Historia del Arte, colaboraciones en páginas relacionadas con el arte o el turismo … y ahora aquí, en Absolut Madrid

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