50 años del Oso y el Madroño

Se cumplen 50 años de la instalación de El Oso y el Madroño en la madrileña Puerta del Sol. El monumento que identifica a la ciudad, fue obra del escultor Antonio Navarro Santafé

El Oso y el Madroño nació al modelar unos grupitos, a escala reducida, para obsequiar a los visitantes ilustres que llegasen a la ciudad de Madrid

Tras haber realizado uno para la plaza de Berlín, el escultor valenciano pasó a la idea de llevar un monumento a un tamaño más grande

Para el artista no fue un trabajo fácil al tratarse de un animal, y que por tanto, hay que adivinar su anatomía, bajo ese enorme abrigo de pieles

Antonio Navarro, original de Villena, residió en la capital mucho tiempo y consideró que su trabajo obtuvo el mejor sitio de Madrid, por eso se sintió obligado a entregarle a los madrileños lo mejor de su arte. Su escultura se ha convertido en una de las esculturas más importantes del país, y en todo un símbolo de la ciudad de Madrid

Su ubicación es uno de los espacios mejor situados de la ciudad: la Puerta del Sol, cerca del kilómetro 0, de las calles Carretas, Carrera de San Jerónimo o Alcalá, entre otras, y de viejos cafés, librerías …

En palabras del propio artista: ” no es mi obra, sino que es la obra de Madrid, de cada uno de sus hijos. La obra habla por mí y si el calor de la emoción fundiera el bronce, el oso y el florecido madroño chorrearían las lágrimas que a mí me chorrean ahora del corazón”

Antonio Navarro cuenta en su Villena natal con un Museo en su honor, donde se pueden encontrar todo tipo de documentos relacionados con El Oso y el Madroño, como bocetos, recortes de prensa, esculturas, escritos … El Museo se encuentra en su propia casa, concretamente en la planta baja, la cual fue acondicionada como un estudio con tres arcos hechos por él mismo y allí tiene expuesto sobre pedestales todas las piezas que fue trayendo de su estudio en Madrid

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